
¿Te preocupa que se burlen de tus niños y no sabes cómo ayudarlos? Naturalmente te inquietará el impacto que esto pueda tener en su autoestima y otros aspectos de su vida, pero afortunadamente hay estudios permanentes sobre el tema y es posible brindar información para ayudar a comprender lo que sucede y cómo controlar o detener el acoso.
Cuanto mejor entiendas este tipo de burlas, de dónde vienen y qué sentimientos provocan, más podrás identificarte con la ansiedad y angustia de tus niños para ayudarles de mejor manera. Sin embargo, si las burlas se convierten en acoso, no dudes en buscar ayuda profesional de inmediato.

Qué es el bullying
El bullying es el acoso físico o psicológico al que es sometido un niño por parte de sus compañeros de forma continuada, donde se comportan cruelmente con él, con el único objetivo de someterlo y asustarlo. El bullying implica la repetición constante de burlas y agresiones que también pueden provocar la exclusión social de la víctima.
A veces, la línea entre «un poco de diversión» y las burlas hirientes puede desvanecerse, especialmente durante la adolescencia, cuando los jóvenes son naturalmente más susceptibles. Es posible que este tipo de burlas no parezca tan grave como el acoso directo, pero también puede ser molesto y tener efectos negativos duraderos, incluso a lo largo de la vida.

Tipos de bullying
Hay muchos tipos diferentes de acoso, tanto en la vida cotidiana como en línea. El bullying en niños de entre cuatro y seis años se conoce como bullying preescolar y si bien es cierto que el bullying en sí es más común en los últimos años de primaria y en los primeros de secundaria, también aparece en los años de educación infantil donde, además, es más difícil de reconocer.
Diferentes tipos de acoso escolar muchas veces ocurren al mismo tiempo, como el acoso físico con empujones, patadas o agresión con objetos; el verbal, como insultos, apodos, desprecio en público, etcétera, que suele ser el más común; el psicológico, que socava la autoestima del niño y fomenta un sentimiento de miedo; y el social, que busca aislar al niño del resto del grupo y compañeros.
El bullying no solo se refiere a la agresión de un niño hacia otro, sino que también está presente en las redes sociales donde se denomina cyberbullying, utilizando medios digitales para acosar mediante ataques personales, videos, audios, fotografías y en general difusión de información falsa o privada, con ánimo perjudicial.

Causas del bullying
Normalmente este tipo de comportamiento se debe a que el niño o niños que acosan a otro, pueden haber sido objeto de este comportamiento en casa, pero también puede ser porque quieren llamar la atención o simplemente les puede gustar el sentimiento que se crea cuando lastiman a otro niño.
Identificar el bullying es algo complejo en edades muy tempranas, porque es común que los niños “peleen”. Por eso, como adultos, es importante observar bien y prestar la suficiente atención al niño para identificar si esa “mini pelea” es mutua y se hace porque está jugando con sus compañeros o si, por el contrario, es sólo un niño quien recibe las agresiones.

Consecuencias del bullying
Las consecuencias más comunes son una baja autoestima, actitud pasiva, gran pérdida de interés por los estudios, algunos problemas o trastornos emocionales, depresión, ansiedad y en los casos más extremos, pensamientos suicidas, que a veces se hacen realidad, ya que muchos de estos niños víctimas de bullying deciden quitarse la vida para no sufrir más.
El acoso provoca graves secuelas en los niños y muchas veces necesitan acudir a terapia para superar la situación y evitar consecuencias desagradables que incluso pueden ser irreversibles; la psicoterapia es necesaria para ayudar a los niños víctimas de bullying.

Detección del bullying
La mayoría de los adultos no son conscientes o niegan el acoso en los niños, porque no creen que pueda empezar tan temprano, pero sí es posible. Los niños antes de los tres años podrían no tienen la capacidad cognitiva para sentir empatía, por lo que cuando hacen sufrir a otro niño no se dan cuenta; pero si a los cuatro o cinco años acosa a sus compañeros, ya es consciente del daño que hace.
Se debe empezar a trabajar en la prevención de este tipo de maltrato alrededor de los tres a seis años, tanto padres como profesores, quienes tienen la obligación de estar informados de lo que ocurre cada día para prevenir y saber cómo actuar, tanto si el niño es víctima de acoso escolar como si es él quien intimida a otros niños.
En casa, la mayoría de adultos no son conscientes de ello, porque el niño no les dice nada y queda simplemente como una víctima que teme que al día siguiente la vuelvan a insultar o la ataquen aún más porque “delator”. Presta atención a estos signos del niño:
- Ya no tiene ganas de ir a la escuela, aunque antes sí quería ir.
- Pone excusas para no ir al colegio ni realizar actividades extraescolares.
- Ya no quiere estar con el amigo o amigos con los que jugaba ni de salir de casa.
- Llega a casa con algún rasguño, moretón o herida pero no sabe cómo se lo pudo hacer.
- Se vuelve introvertido, está deprimido, nervioso, ansioso o iracundo o cambia su conducta o carácter notoriamente.
- Padece cefaleas y dolor abdominal.

Qué hacer si detectas bullying
Una vez que se han detectado algunos signos de acoso en el niño y tienen claro que es víctima de bullying, hay que acudir cuanto antes a la psicóloga infantil para iniciar un tratamiento y apoyar a los niños con una comunicación fluida y constante, en conjunto con el centro educativo, para asegurar el proceso socioemocional del niño.
Cuando el niño es el agresor, las consecuencias serán rechazo por parte del colegio, frustración porque le será difícil convivir con el resto de niños, su rendimiento escolar será menor, tendrá grandes dificultades para cumplir las normas y por supuesto, dará lugar a relaciones sociales muy negativas, que incluso pueden llegar a ser objeto de venganza.

Hablar y escuchar
La mejor forma de saber si el niño está siendo acosado, es hablando con él. Siempre debes tratar de que sea él quien les cuente a sus padres lo que pasa y ellos simplemente deben escuchar sus historias y sentimientos, con mucho respeto y sin juzgarlo, sin interrumpir, poniendo atención, sin criticar o regañar, para que mantenga la confianza en sus padres. En la conversación se puede optar por hacerle algunas preguntas para obtener más detalles, intentar averiguar qué ha sucedido y buscar la solución más apropiada.

No minimizar la situación
Muchos adultos cometen el error de pensar que pelear es cosa de niños, pero, aunque es común que los niños peleen, no siempre es tan simple y es mejor prevenir que curar. Cuando el niño dice que alguien lo molesta constantemente, hay que darle la importancia que merece cualquier ser humano, escucharlo atentamente, no burlarse ni dar consejos a la ligera y mucho menos, ignorar este asunto. Pensemos cómo hubiésemos querido ser respaldados si alguna vez sufrimos en la infancia.

Instruir y educar
Como el bullying es algo que sucede a diario, aunque muchos adultos no sean conscientes de ello, lo ideal es que se informen y enseñen al niño a actuar por sí mismo, sufra o no una situación de bullying. Además de decirle que debe ser fuerte y que, en el caso de sentirse amenazado, haga ver al niño acosador que su comportamiento no le afecta, hay que educarlo sobre el tema del bullying y darle la instrucción de decírselo a un adulto lo antes posible.

Fomentar la amistad
Los padres no deben tener miedo de que sus hijos se vayan con otros amigos ya que, de hecho, es muy recomendable que tengan otros compañeros para jugar, desarrollar habilidades sociales y extender su sistema de apoyo. Cuando sea posible, los lazos de amistad se deben fortalecer; una buena manera es conocer a los padres y a los compañeros, por ejemplo, organizando tardes de juegos en la casa o el parque y para tranquilidad de los adultos, los padres pueden socializar también mientras sus hijos juegan.

Acudir a la ley cuando sea necesario
Si la situación de bullying continúa y no se han tomado las medidas necesarias en el colegio tras conocer el problema, hay que implicarse personalmente, presionando hasta que la situación cambie. Es recomendable conocer los reglamentos disciplinarios del colegio y exigir su cumplimiento. Se debe hablar pacíficamente con los padres del niño que hace bullying y escalar hasta solicitar acuerdos de mediación u órdenes de alejamiento, según la gravedad y avance.

Terapia psicológica para niños víctimas de bullying
La psicoterapia cognitivo-conductual es la que algunos expertos en bullying han considerado verdaderamente eficaz para las víctimas; es diferente a largo plazo y la relación entre la terapeuta y el niño es una terapia colaborativa, donde se definen los objetivos, se ofrecen estrategias, habilidades cognitivas y conductuales, diseñadas para lograr los objetivos, que consisten en cuestionar y modificar estos factores, cambiar creencias subyacentes y esquemas cognitivos.
El tratamiento se centra en la cognición y en paliar el malestar emocional de la víctima, se evalúan los pensamientos automáticos, los patrones de pensamiento y los esquemas cognitivos, se identifican pensamientos rígidos y patrones de pensamiento que pueden distorsionar la realidad y provocar reacciones emocionales negativas.
La intervención psicológica irá encaminada a reducir los síntomas emocionales y adaptativos, pero también a incrementar las habilidades sociales. Aunque son muchos los objetivos de trabajo que la psicóloga debe llevar a cabo con los niños que son y han sido víctimas de bullying, algunos de los más importantes serían:

- Promover un autoconcepto saludable.
- Desarrollar la alta autoestima.
- Mejorar las habilidades de comunicación.
- Desarrollar habilidades sociales.
- Reducir la depresión y ansiedad.
- Mejorar el afrontamiento ante el acoso.
- Promover el correcto manejo de emociones negativas.
- Desarrollar la asertividad.
En cualquier caso, la mejor arma contra el bullying es la educación para la prevención y aprender a usar las herramientas para combatirlo.

Desde el punto de vista de la psicología
De acuerdo con el DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales o por sus siglas en inglés, Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, quinta edición), están categorizados dos problemas relacionados con el acoso, en la sección “Otros problemas que pueden ser objeto de atención clínica / Otros problemas relacionados con el entorno social”, que son la Exclusión o rechazo social y el Objeto percibido de discriminación adversa o persecución:
Exclusión o rechazo social
Esta categoría se usa cuando existe un desequilibrio de poder social que provoca la exclusión social recurrente o el rechazo por parte de los demás. Ejemplos de rechazo social son: acoso, burlas e intimidación por parte de otros, ser objeto de abuso verbal y humillación, y ser excluido deliberadamente de las actividades de los compañeros de trabajo u otras personas del entorno social.
Objeto (percibido) de discriminación adversa o persecución
Esta categoría se usa cuando existe discriminación o persecución (real o percibida) de la persona debido a su pertenencia (real o percibida) a un grupo específico. Ejemplos: cuestiones de género o identidad sexual, raza, origen étnico, religión, orientación sexual, país de origen, opiniones políticas, estado de discapacidad, casta, estado social, el peso y la apariencia física.
Nota: Al decir «niño«, «adulto» u otras palabras por el estilo, se utiliza el género gramatical y no recae en discriminación por género físico. Aprende más sobre el tema «Uso del masculino en referencia a seres de ambos sexos» para hacer un buen uso de la gramática y evitar las engorrosas repeticiones a que da lugar la reciente e innecesaria costumbre de hacer siempre explícita la alusión a los dos sexos (los niños y las niñas, los adultos y las adultas, etcétera).
Encuentra ayuda online en casos de afecciones psicológicas
y padecimientos emocionales en franmt7.com.
Perfil Verificado ✅
Prevenir | Sanar | Mejorar
Tratamiento psicológico profesional, seguro y confidencial,
con resultados perceptibles a corto plazo y sostenibles a largo plazo.
Terapia Individual

Desde la comodidad de tu lugar favorito, recibe ayuda online, ante cualquier impedimento para movilizarte, por conveniencia, seguridad y comodidad. Para personas que prefieren recibir atención sin salir de su hogar, trabajo o desde cualquier lugar donde se encuentren, por video llamada a través de WhatsApp o Google Meet.
Terapia Grupal

Para grupos, presencial y online, donde pueden compartir y despejar sus problemas, dudas, bloqueos emocionales, refuerzo terapéutico para enfermedades crónicas, dependencia de sustancias, hábitos tóxicos, procesos de duelo, trastornos alimenticios, trastornos del estado de ánimo, violencia de género, entre otros temas.
Capacitación

Conferencias, cursos y talleres sobre prevención y promoción de la salud mental y emocional, entre otros temas específicos bajo demanda. Programas a nivel comunitario y en centros de asesoría, de rehabilitación social, juzgados y de asistencia social. Orientación profesional y laboral, en centros de enseñanza y departamentos de consejería estudiantil, consultoras especialistas y departamentos de RRHH.
Seminarios sobre Salud Mental
La salud mental es una prioridad global y empresarial. Estos seminarios brindan herramientas prácticas que buscan mejorar el conocimiento sobre salud mental y bienestar emocional, promover una cultura de empatía en el entorno laboral y prevenir el suicidio. Alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en especial con la meta 3.4: reducir la mortalidad prematura y promover el bienestar mental y emocional.
¡Transformar vidas y
fortalecer organizaciones!
- Cumpla con las normativas relacionadas con la salud mental y emocional en el ambiente laboral.
- Promueva el bienestar y la productividad de su equipo.
- Refuerce su reputación como una empresa comprometida con el desarrollo humano.
- Invierta en un futuro sostenible, alineado con los ODS.
- Transforme la manera en que su organización cuida de su gente.
Con un enfoque profesional y basado en evidencia científica, este seminario está diseñado para facilitar el cumplimiento de regulaciones, como el Decreto Ejecutivo No. 465 para el Reglamento General a la Ley Orgánica de Salud Mental del Ecuador y otras normativas internacionales. Haga de la salud mental una prioridad en su organización y construyamos juntos un equipo fuerte y resiliente.
Contacto y Reserva
Revisa la disponibilidad envíando un mensaje al (+593) 0999800601 para reservar tu cita y despejar cualquier pregunta que tengas al respecto. Confirmación de cita previo acuerdo y verificación de transferencia o depósito.
- Sesiones de Psicología Online mediante Videoconferencia.
- Atención Psicológica vía Telefónica.
- Capacitación Presencial y Online para Grupos.
Revisa las promociones vigentes y opciones de pago aquí.
Testimonios de algunos pacientes
En cada cita conmigo podrás construir una mente saludable, aliviar tus problemas y descubrir factores que te ayuden a mejorar en el tema de tu consulta.
Algunas de mis Credenciales y Experiencia Profesional
Francis Elizabeth Meza Torres
Máster en Neuropsicología Clínica. Psicóloga General. Coach con PNL. Ingeniera de sistemas informáticos. Coordinadora corporativa senior de procesos. Coordinadora de control, cumplimiento, riesgos e incidentes. Auditora senior de sistemas informáticos. Líder de instructores e instructora. Escritora. Investigadora. Redactora.
🧶Te invito a suscribirte a mi canal Tejidos FranMT7 que es uno de mis pasatiempos 💝 Comparte esta hermosa actividad terapéutica 👩🏻⚕️
Consulta aquí las referencias bibliográficas de los artículos de FranMT7.com
Descubre más desde PSICOLOGÍA 👩🏻⚕️ ONLINE
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



























Deja un comentario